Quirófano con uñas pintadas

Los pacientes cometen ciertos errores al asistir a una cirugía. Los más comunes son la ingesta de agua y alimentos. Lo cierto es que las reglas, en el caso de una operación, aunque sea ambulatoria, son estrictas. Tal situación, se aplica igualmente para las intervenciones quirúrgicas como los líderes en aumento de pecho.

En este artículo, por ejemplo, te hablaré de los motivos por los que no se debe llevar las uñas pintadas a la cita programada de una operación. No es una única razón y todas están relacionadas con reglas para garantizar la seguridad del paciente.

Se recomienda no llevar las uñas pintadas para medir el nivel del oxígeno en la sangre

Existe un aparato conocido como saturómetro con el que es posible medir el nivel, es decir, la saturación del oxígeno en la sangre. Cuando los médicos comienzan a colocar todos los instrumentos, disponen de uno con forma de gancho con la función de hacer seguimiento al paciente durante toda la operación.

Al haber un paciente con las uñas pintadas, el esmalte provocaría lecturas incorrectas en el equipo y, en consecuencia, los médicos no se percatarían cuando algo no esté funcionando en el organismo. Esto, sin duda, podría tener consecuencias graves para la salud del paciente en el quirófano.

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El oxímetro (otro modo de nombrar al saturómetro) puede encender alertas cuando el nivel de sangre es inferior de lo normal. Por ende, no se debe llevar pintadas las uñas a la hora de una operación.

Evitar el esmalte en las uñas es una manera de prevenir bacterias

Dentro del quirófano todo está sumamente desinfectado y limpio. Lo mismo debe pasar con el cuerpo. Es decir, mientras menos accesorios se tengan, mayor garantía existirá de no llevar bacterias a la sala de operaciones.

La pintura en las uñas tiene una probabilidad de almacenar bacterias y, por esta razón, es recomendable no llevarlas pintadas, porque también forma parte de la limpieza exigida para una operación.

Se exige no tener las uñas pintadas para identificar cualquier cambio que señale alguna complicación

Así pues, es muy relevante no llevar pintadas las uñas para permitir que el anestesiólogo se percate de alguna complicación existente en el trayecto de la operación.

Por ejemplo, en las películas, cuando un paciente ya no recibe una correcta circulación de la sangre, uno de los aspectos del cuerpo más visibles de esta consecuencia son las uñas.

Las uñas se caracterizan, tanto por su aspecto, así como por el color natural. Cuando están pintadas, a la hora de perder oxígeno en la sangre, no es posible percatarse de esta disminución.

Lo ideal es que el saturómetro haga este trabajo, pero en caso de fallas, las uñas son el indicador más confiable para observar cuando cambian de tonalidad debido a la saturación del oxígeno.

Las consecuencias de pintarse las uñas para una operación pueden ser perjudiciales para un paciente. Entonces, ante la preocupación de tener éxito en la operación, es mejor resistir a la tentación de pintártelas. En todo caso, después se tendrá tiempo de sobra para usar todos los diseños y colores preferidos.

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